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China: El Gigante Verde
Del escritorio de Latinasia Beijing - China está haciendo una labor titánica al tratar de contrarrestar los efectos creados por la contaminación. En su esfuerzo por desarrollar nuevas tecnologías que sean ambientalmente amigables, ha encontrado en Estados Unidos de Norteamérica un formidable socio que servirá como plataforma para el desarrollo de tecnología de punta con miras a la sustentabilidad.
En el marco del Congreso de la Cámara Americana de Comercio, dos temas fueron los que encabezaron la agenda de ambas naciones: medioambiente y mercados. Las dos naciones con asientos permanentes en las Naciones Unidas saben de la urgencia que representa el cuidado del planeta y de las repercusiones socio-económicas que puede acarrear una mala toma de decisiones.
Estados Unidos es mundialmente reconocido por los desarrollos tecnológicos que ha aportado al mundo. Actualmente, bajo la dirección de Barack Obama, el país ha tomado nuevas posiciones que trazan toda una nueva red de negocios vinculados con el medioambiente. Se habla de una nueva era que responderá a los requerimientos para preservar el planeta.
China por su parte ha tratado de vincular el tema de medioambiente y mercados a través de la implementación de tecnología de punta. Actualmente, el gobierno Chino no cuenta con las herramientas necesarias para lograr tal avance. Es por eso que durante el Congreso, la Republica Asiática pidió a Estados Unidos tecnología y ‘know how’ para poder desarrollar procesos más limpios.
La decisión de delegar tecnología a manera de ‘know how’ es un tema muy complicado. La posición de Estados Unidos es positiva en el tema de venta de tecnología pero es totalmente contraria cuando se trata de transferencia de conocimiento para la creación de dichos avances, aunque se trate de esfuerzos para la creación e implementación de técnicas ambientalmente amigable o ‘green technology’.
Es claro que las posiciones de ambos países apuntan hacia la misma dirección y que una vinculación estratégica podría darle un buen respiro al planeta. Sin embargo, dicho vínculo parece estar muy lejos de concretarse. Es importante recalcar el hecho de que China se presenta más conciente de su medio y la manera en que afecta a su entorno, así como la responsabilidad que tiene para con su población. Ambas naciones tendrán que fijar posiciones y tratar de mover la balanza a su favor, siempre teniendo claro el propósito de crear un ambiente más saludable, global y no estatal.

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